viernes, 13 de mayo de 2011

Revilla, 'El Campechano'


Es uno de esos políticos que caen bien, su personalidad campechana, llana y cercana transmite confianza y un toque humano que le iguala a los ciudadanos y le aleja del político estándar. No conozco con detalle las cualidades de Miguel Ángel Revilla como gestor (ya lleva dos mandatos como presidente de Cantabria por el PRC), pero como vivimos en el mundo de la imagen y de la percepción, su huella en el juicio de los ciudadanos creo que es, en líneas generales, positiva. Suele asistir a programas como La Noria y sucedáneos y no se corta ni un pelo a la hora de decir lo que piensa. En fin, parece un tipo simpático.

Pero hoy, leyendo 'El País', he visto unas declaraciones suyas que lo sitúan en una latitud de mediocridad pareja a la de un tipo de gobernante que no me gusta nada. Revilla, 'El Campechano', ha manifestado que "me parece lógico estar toda la vida en el cargo si lo estiman los ciudadanos". ¿Lógico? Más bien debe parecerle un sueño, un reto personal para saciar su narcisismo o una necesidad mal entendida típica de los que se creen salvadores de la patria. Hay cosas que las urnas no justifican, y es que los votos no lo limpian todo ni pueden sustituir a otros aparatos legitimadores (por ejemplo, y aunque no es ni mucho menos su caso, los hay que piensan que las urnas absuelven a los corruptos, es toda una lección de democracia...). La decisión de Aznar y de Zapatero de estar ocho años en el Gobierno les honra y hay que aplaudirles por ello, pero pocos se contagian de esta determinación.

Que Revilla esté dispuesto a ser presidente toda la vida dice muy poco de las nuevas generaciones de su partido, pensar que los ciudadanos siempre aciertan en sus decisiones es hacer demagogia, creer que casarse con el poder no conduce a malos hábitos es no querer ver la realidad e ignorar las redes clientelares y cortijistas que se consolidan con presidentes perennes es un riesgo para la democracia. Si todos los políticos se guían por la teoría de Revilla y mantienen su singular concepción de la "lógica", terminaremos clonando a los que ganan elecciones tras elecciones para que nos gobiernen en el año 2500, y de paso les levantamos una pirámide con sus respectivas efigies.

Revilla se equivoca, tiene 68 años y no es que quiera jubilarlo, pero cada presidente tiene su tiempo. Si repite como presidente un tercer mandato, haría bien en incluir en su agenda política el buscar un delfín. ¿O es que no hay nadie capaz de representar dignamente a su partido? Dirá que él es quien tiene más posibilidades electorales pero, tarde o temprano, tendrá que dar un paso atrás y dejar el liderazgo a otro. Lo peor no es que Revilla se considere indispensable ahora, es que cree que siempre lo será.

El presidente dice que gracias a él Cantabria tiene "a día de hoy la mejor educación, la mejor sanidad y las mejores carreteras de toda España", sin duda, ego no le falta a 'El Campechano'.

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