Yuval Harari, uno de los intelectuales más influyentes de la actualidad, realizó unas tenebrosas predicciones sobre el futuro próximo y cómo los humanos deberían preocuparse más por una invasión tecnológica que por guerras convencionales o militares. El pronóstico lo realizó en elWorld Economic Forum que se realiza enDavos,Suiza, y que reúne a los principales líderes del planeta.
“Entiendo la carrera armamentista actual como una carrera armamentista imperial, que puede conducir al colonialismo de datos”, dijo Harari. “Desde una perspectiva mucho más amplia y profunda, dará forma al futuro de la humanidad y la vida misma”, añadió el pensador contemporáneo que fuera recomendado por presidentes como Barack Obama o visto como una amenaza por otras naciones, como Rusia.
De acuerdo con su visión, los “gobiernos tendrán la habilidad de hackear a los seres humanos; lo realmente importante será hackear las mentes humanas”, dijoHarari enDavos. “Puedes alcanzar un punto en el cual podrás conocerme mejor de lo que yo me conozco”, señaló en referencia a la cantidad de datos que existen en la actualidad sobre perfiles de consumidores y personas en general.
Estupendo libro para el verano. Recomiendo esta obra en la que el profesor Rafael Sánchez repasa la evolución del mitin desde la Segunda República hasta la actualidad.
"En solo cinco años, de 1928 a 1933, los nazis pasaron de ser una fuerza marginal a ganar las elecciones con casi el 44% de los votos. En ese mismo tiempo, su líder, Adolf Hitler, participó en más de 500 actos por toda Alemania. Hubo días en los que estuvo en cinco ciudades diferentes, siendo el primer político en usar el avión para ir a los mítines. Sin embargo, un exhaustivo análisis de los resultados electorales de aquellos años muestra que allí donde Hitler dio mítines, el partido nazi no tuvo un extra de votos.
Tras su fallido golpe de estado de 1923 y una breve estancia en la cárcel, Hitler aparcó su idea de tomar el poder por la fuerza y apostó por la vía electoral, quería acabar con la democracia desde dentro. Para muchos, es entonces cuando surge el Hitler político. De verbo fácil y una reconocida habilidad para el discurso político, confiaba en su capacidad para movilizar a las masas. Además, en un partido tan jerarquizado y militarizado como el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), todo el protagonismo era para el jefe". Leer másAQUÍ.
Vertele! El veterano periodista estrena nuevas entregas de "Cuando ya no esté. El mundo dentro de 25 años": "Nos parece que en el mundo sólo existe el prime time, dos televisiones y Madrid-Barcelona; pero hay millones de otros periodismos", opina el comunicador, que disecciona el fenómeno de las fake news, los nuevos modelos periodísticos y hasta su propio futuro: "Tengo algunos elementos de juicio para considerar este programa como una despedida, pero lo considero como un regalo de fin de carrera".
"El director de la campaña de Obama en 2012, Jim Messina, aconsejó para el PP de cara a las últimas elecciones generales: la campaña en redes debía concentrarse en las últimas 72 horas y conseguir entre 11 y 13 impactos por votante. “La publicidad en redes estaba orientada a buscar una reacción emocional e inmediata”, dice Rafa Rubio, profesor de la Universidad Complutense. “Es útil solo cuando la acumulación de impactos provoca una reacción que incide en la voluntad de voto”, añade. El objetivo de los anuncios en Facebook ya no era implicar al votante o llevarle a una web con datos sobre pensiones o paro, sino influirle con mensajes agresivos.
La magia de Facebook es la capacidad de adaptar cada mensaje a un público muy segmentado. Por ejemplo: hombre, leonés -o en las provincias donde baila el último escaño-, mayor de 50 años, que simpatiza con líderes del PP o Ciudadanos y escucha Pimpinela. Este es un ejemplo sencillo. La segmentación puede llegar a crear grupos diminutos, que apuntan a no más de 30 o 50 personas. "El objetivo era un público muy segmentado, con un trabajo previo de big data", dice Rubio. El trabajo de big data permitiría definir si los aficionados al fútbol o al camping en ese grupo son más proclives a votar un partido u otro. Facebook ofrece herramientas afinadas para segmentar la audiencia y ajustar el mensaje". Leer más AQUÍ.
"El pasado martes, dos hombres fueron arrestados por amenazas terroristas tras aparecer en una iglesia de Texas en la que habían matado a tiros a 26 personas el pasado noviembre. Los detenidos aseguraban que el tiroteo fue un invento del Gobierno y acusaron al pastor de que su hija, asesinada en aquel incidente, nunca había existido. Esa matanza es la quinta más sangrienta de la historia de EE UU, pero gracias a la imparable capacidad viralizadora de plataformas como YouTube, Facebook y Twitter, mucha gente se ha creído teorías conspirativas que aseguran que son invenciones propagandísticas. Y el problema es que estas mentiras, sobre todo si son políticas, se extienden de manera formidable por las redes.
Los bulos de internet terminan teniendo graves consecuencias en la vida real, como también sucedió con el atentado del maratón de Boston, lo que motivó a un equipo de investigadores del MIT a interesarse por su propagación. Según su trabajo, que publica la revista Science, las informaciones falsas se difunden “significativamente más lejos, más rápido, más profunda y ampliamente” que las verdaderas “en todas las categorías de información, y los efectos fueron más pronunciados para noticias políticas falsas”. Más que en otros ámbitos también impactantes o controvertidos como el terrorismo, los desastres naturales, la ciencia, las leyendas urbanas o la información financiera. Se trata de las conclusiones del que quizá sea el estudio más importante sobre la difusión online de falsedades, que firma el propio jefe científico de Twitter, Deb Roy, con datos y financiación proporcionados por esta red social. Los expertos ya avisan de que dará mucho que hablar". Leer más AQUÍ.
"La
humanidad lleva siglos conviviendo con información tergiversada o
falsa. Pero el periodismo, el arma que las ha desenmascarado, no vive
su mejor momento". Artículo de Ana Tudela para El País.
"Todo cambió para siempre el 2 de noviembre de 2010, sin que nadie lo notara. Facebook introdujo un simple mensaje que saltaba en el muro de sus usuarios, una ventanita que anunciaba las amistades que ya habían votado. Eran las elecciones legislativas estadounidenses y 60 millones de votantes vieron ese señuelo de Facebook. Cruzando datos de sus usuarios con el registro de votantes, la red calculó que fueron a votar 340.000 personas que se hubieran quedado en casa si no hubieran visto en su muro que sus amigos ya habían pasado por las urnas". Leer más AQUÍ.
"¿Por qué a los líderes políticos -y por extensión también
empresariales- les cuesta tanto asumir responsabilidades públicas, incluso en
situaciones dramáticas? España, como buen país latino, es especialmente rico en
políticos que jamás asumen un error". Leer más AQUÍ.
Juan Diego: ¿Por qué consideras importante hablar bien en público?
Antonio Fabregat: En mi opinión hay dos factores
principales. En primer lugar, nos ayuda a ser más efectivos en la transmisión
de información: la gente recuerda mejor las cosas que contamos, la persuasividad
del mensaje aumenta… y con ello aumentan también nuestras probabilidades de
éxito al transmitir mensajes importantes (que contraten a mi empresa para X
trabajo, que se tome una decisión Y…).
Por otro lado, y desde un punto
de vista más pragmático: es una habilidad necesaria y cada vez más demandada en
el mercado laboral. En un panorama donde los currículums cada vez son más
completos, con más idiomas… es importante para las empresas contar con personal
que sepa transmitir con eficacia los propósitos de la organización.
Consecuentemente, hablar bien en público es una eficiente forma de posicionarse
en el mercado laboral.
JD.: ¿Qué tres claves destacarías de tu libro, 'Convence y vencerás'?
AF.: Es un libro muy didáctico,
entretenido y útil. Didáctico porque no pretende ser un complejo manual de
oratoria sino un resumen práctico de técnicas que el lector pueda implementar
en su día a día y le ayuden a mejorar. Entretenido porque está escrito para que
el lector disfrute con sus historias y aprenda con sus ejercicios de manera
divertida. Y útil porque cuando termine de ser leído habrá permitido incorporar
al lector diversas formas de ser más persuasivo en sus conversaciones y
presentaciones diarias.
JD.: ¿Qué diferencias trazarías entre la persuasión y la manipulación?
AF.: Probablemente su punto de
partida. Pese a que ambas puedan valerse de un uso eficaz de la palabra, la primera
parte de la intención de convencer de manera honesta, con motivos racionales o
emotivos a una persona sobre una determinada convicción. La manipulación, por
el contrario, parte del conocimiento de que la racionalidad o la emotividad no
es suficiente, y pretende explotar las pasiones más bajas, pues en ocasiones
ello permitirá (deshonestamente) cambiar la forma de pensar de las personas.
JD.: ¿Qué enseñanzas y experiencias sacas de tus éxitos en los campeonatos
de oratoria y debate?
AF.: La más importante es haber
aprendido que la pasión y el esfuerzo pueden llevarte allá donde te propongas.
Mi carrera hasta conseguir el título de mejor orador mundial o de campeón
mundial de debate no ha sido sencilla, pero sí ha sido un camino constante de
motivación y de lucha por conseguir cosas que en un principio consideraba
imposibles. Me quedo con haber ido batiendo cada meta, y con la enseñanza de
que todas las que estén por venir necesitarán mucho trabajo, mucho esfuerzo y
muchas veces (mucho) cansancio… pero que, si se lucha por los sueños, terminan
llegando.
JD.: ¿Crees
que hay buenos oradores en el Congreso?
AF.: ¡Desde luego! Pese a que
probablemente la media debería ir mejorando poco a poco (acercando más el
discurso al ciudadano, prescindiendo de las ataduras y convirtiéndose en más
natural...) hay ejemplos de muy buenos comunicadores. Iñigo Errejón, Albert Rivera…
puedes no coincidir en nada ideológicamente con ellos, pero cuando les
escuchas, comprendes bien el mensaje, es capaz de llegar… buenos comunicadores
en definitiva.
"La era de la posverdad es en realidad la era del engaño y de la mentira, pero la novedad que se asocia a ese neologismo consiste en la masificación de las creencias falsas y en la facilidad para que los bulos prosperen. La mentira debe tener un alto porcentaje de verdad para resultar más creíble. Y mayor eficacia alcanzará aún la mentira que esté compuesta al cien por cien por una verdad. Parece una contradicción, pero no lo es. Se analizará a continuación cómo puede ocurrir eso". Continuar la lectura en El País.
Íñigo
Errejón, Iñaki Gabilondo, Miquel Iceta, George Lakoff, Javier Zarzalejos
hablan en un documental, 'Clase valiente', sobre las estrategias del
discurso público. Un reportaje de Natalia Junquera para El País.
El presente ensayo se
enmarca en el análisis de la neuropolítica, como instrumento comunicacional, a
partir de su utilidad como insumo de información respecto del comportamiento y
paradigmas del cerebro humano, así como por las estrategias que permite diseñar
por medio de la estructuración de procesos de interacción entre los distintos
actores en el espacio político. Así, la inquietud sobre la cual se aborda el
tema previamente planteado, tiene relación con el problema identificado respecto
del desconocimiento de la instrumentalización de los procesos cognitivos y
emocionales, en relación con su condición como mecanismo legítimo de
comunicación política. Es así como el estudio de los contenidos relativos a la
neurociencia, la comunicación política, la emocionalidad y, por ende, la
neuropolítica, se centra en responder tal pregunta en torno a la comprobación,
o bien, refutación, de la hipótesis como el planteamiento de que, la
neuropolítica, como instrumento de manipulación emocional en las democracias
actuales, se legitima por medio de una relación de implicancia a partir de la
masificación y aceptación social de prácticas de identificación emocional y
simbólica en el marketing político.
El
elemento primordial del control social es la estrategia de la
distracción, consiste en desviar la atención del público de los
problemas importantes y de los cambios decididos por las élites
políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación
continua de distracciones einformaciones insignificantes.La estrategia
de la distracción es indispensable para impedir al público interesarse
por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía,
la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención
del público distraída, lejos de los problemas sociales de verdad y
cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado,
ocupado, ocupado, sin tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los
otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras
tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer las soluciones.
Este
método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un
problema, una “situación” prevista para causar la reacción en el
público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea
hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique
la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el
público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio
de la libertad. O por ejemplo: crear una crisis económica para hacer
aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el
desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la implantación gradual.
Para
hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla
gradualmente, poco a poco, por años consecutivos. Es de esa manera que
condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron
impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo,
privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios
que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran
provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir.
Otra
manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla
como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el
momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio
futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es
empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene
siempre la tendencia a esperar de forma ingenua que “todo irá mejor
mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más
tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla
con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público de forma infantil.
La
mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso,
argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas
veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura
de poca edad o deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar
al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué?
“Si uno se dirige a una persona como si tuviese la edad de 12 años o
menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con
cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de
un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menor aun (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
6. Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión.
Hacer
uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto
circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los
individuos. Por otra parte, el uso del registro emocional permite abrir
la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas,
deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y en la mediocridad.
Hacer
que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos
utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación
dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre
posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las
clases inferiores y las clases sociales superiores sea, y permanezca,
imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver Armas
silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser indulgente con la mediocridad.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad.
Hacer
creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia
desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus
capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el
sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que
genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su
acción. Y, sin acción, ¡no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor que ellos mismos.
En
el transcurso de los últimos 50 años, los avances de la ciencia han
generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y
aquellos conocimientos poseídos y utilizados por las élites dominantes.
Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el
“sistema” ha disfrutado del conocimiento avanzado del ser humano, tanto
de forma física como psicológica. El sistema ha conseguido conocer mejor
al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa
que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un gran control y
mayor poder sobre los individuos, es más, mayor que el de los individuos
sobre sí mismos.
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