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domingo, 22 de abril de 2018

Más Poder Local nº 35


En Portada
  • El comando  de campaña.
  • El Cuartel de Guerra: el equipo de campaña.
  • El Ala Oeste: Comunicación politica en acción.
  • Una estrategia correcta puede sobrevivir a una campaña mediocre.
  • El Cuarto de Guerra: composición y dinámica.

Periscopio Electoral
  • Democracia salvadoreña en cuidados intensivos, el ascenso de un líder mesiánico.
  • Elecciones legislativas en Colombia: la cara del Congreso a cargo del posconflicto.

El Consultor
  • Disciplina, la mejor recomendación para una campaña.
  • Alistar las armas. El cuartel de guerra en las campañas.
  • Cuartel de Guerra: los equipos de campaña.
  • Habilidades directivas para gerentes de campaña.

Entrevista
  • Entrevista a Rubén Aguilar.

Investigación

lunes, 12 de septiembre de 2016

Tesis doctoral de Juan Diego Sánchez





Tesis doctoral defendida el 11 de noviembre de 2015 en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga por 
Juan Diego Sánchez Martínez.






RESUMEN DE ANDAR POR CASA:

Esta tesis explica cómo deben comunicar los políticos para NO cabrear más a los ciudadanos.



RESUMEN CNICO


'Comunicación política cívica. Reformulación de las relaciones entre gobernantes y gobernados' tiene como objeto de estudio las agendas de los ciudadanos y de los políticos y su nexo de unión con la agenda de los medios de comunicación. La investigación propone una nueva forma de entender la comunicación política para que las relaciones entre gobernantes y gobernados sean más democráticas. El autor plantea la necesidad de dotar a la comunicación política de mayores dosis de civismo, de modo que esta resulte más transparente, cercana y autocrítica.


En el primer bloque de la tesis se exponen un planteamiento general, la justificación, la delimitación del trabajo, los objetivos, hipótesis y la metodología empleada en la investigación. El segundo bloque es para el marco teórico, en el que se habla de los efectos de los medios de comunicación, opinión pública, comunicación política y de la noción de civismo asociada a la misma. En el tercero se ofrece el análisis de contenido realizado sobre cinco periódicos que cubrieron una campaña electoral en España de ámbito autonómico, para determinar la agenda de temas que manejaron los partidos políticos, se exponen los datos de las entrevistas realizadas por el investigador a los coordinadores de campaña y se explican cuáles eran las preocupaciones de los ciudadanos por aquel entonces en base a las encuestas de instituciones como el CADPEA o el CIS. En este apartado, al mismo tiempo, se documenta la discusión de los resultados.


Por último, en el capítulo de conclusiones, el autor constata la importancia de dotar a la comunicación política de un nuevo eje vertebrador, que debe encontrar en los intereses generales de los ciudadanos. Para lograrlo, entre otras medidas, el investigador propone que los partidos políticos y gobernantes cuiden más sus agendas y el tono que emplean para acercarse a lo que los ciudadanos esperan de ellos. Se trata de una tesis que busca mejorar la democracia cambiando las relaciones entre gobernantes y gobernados por la vía de la  comunicación política.





CONCLUSIONES (resumidas)


La investigación llega a su última fase tras plantear uno de los mayores problemas de la sociedad de nuestros días: la insatisfacción de los ciudadanos con el funcionamiento de la democracia. En sus diferentes capítulos, el estudio ha hablado de los tres actores fundamentales que podrían intervenir para mejorar, desde una perspectiva comunicativa, esta situación. Gobernantes, ciudadanos y medios juegan papeles diferentes en la democracia pero están íntimamente interrelacionados. Una vía de unión de indudable relevancia es la comunicación, que puede inyectar vitalidad y salud a sus sinergias. Hay otras formas de reforzar nuestro sistema político pero, aquí, como se explicitó desde un principio, el enfoque que se adopta es el comunicacional.

En este apartado, el doctorando propone que, entre todos (académicos, consultores políticos, medios de comunicación, partidos, instituciones, sociedad civil y ciudadanos en general) estudiemos qué misión desempeñamos en la democracia y de qué forma podemos contribuir a mejorarla. Los postulados de la comunicación política cívica constituyen una de las tantas respuestas que necesita nuestro sistema democrático para seguir creciendo y no conformarse con conquistas que, aun siendo históricas, pueden escribir nuevos capítulos, romper muros y ganar más batallas.

En las siguientes líneas, se plantea un código de buenas prácticas para una comunicación política cívica que no busca el dogmatismo, sino mantener el debate y prender nuevos frentes de diálogo. 

1. La comunicación de gobierno y electoral debe ser bidireccional, es decir, si la palabra sólo tiene un sentido de circulación, estamos ante un caso de difusión pero no de comunicación. Los gobernantes hablan y son escuchados, pero los gobernados también han de ejercer de emisores y no exclusivamente de receptores. 

2. Este planteamiento supone que la comunicación presta atención real al ciudadano, el cual no es tratado como un mero número, consumidor de mensajes o votante. Los partidos, gobiernos e instituciones han de abrir vías de conexión con la ciudadanía aprovechando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Usar la prensa como intermediario entre gobernantes y gobernados ya no es suficiente, los ciudadanos tienen autonomía comunicativa. Las herramientas del Gobierno Abierto y de las leyes de transparencia deben estar en el día a día de las administraciones y sus postulados (información, participación y colaboración) han de ser asumidos por éstas con todas sus consecuencias. Esta nueva cultura aperturista que no teme a dar información al ciudadano y que éste participe en la toma de decisiones requiere de un cambio profundo, no sólo de la mentalidad de los políticos y funcionarios, sino también de los propios ciudadanos, que deben despertar de su letargo y desinterés por lo público. 

3. Este modelo comunicativo ayuda al ciudadano para que adquiera la cultura política que le falta, realiza, pues, una democrática labor de alfabetización cívica que facilitará el surgimiento de demócratas practicantes. 

4. La comunicación política cívica sabe qué le preocupa al ciudadano y acerca la agenda de los partidos y gobiernos a la agenda de preocupaciones de la ciudadanía. Además de hablar de aquello que le inquieta lo hace con un tono adecuado para que no rehúya del debate o mensaje. Según el CIS de enero de 2015, el paro, la economía, la corrupción, los políticos en general, los partidos y la política son los temas que más preocupan a los españoles, de estos asuntos, por tanto, hay que hablar y discutir (lo que no excluye, obviamente, que se traten otras muchas cuestiones que, incluso, no aparecen en los barómetros). 

5. La comunicación política cívica tiene en el ciudadano su principal preocupación pero no renuncia a la persuasión, es decir, ha de ayudar a los gobiernos a ‘vender’ su gestión y a los partidos políticos a ganar elecciones. Su enfoque tiene que combinar ambos intereses, de lo contrario, su puesta en práctica fracasará, pues los gobernantes verán en ella un tratado utópico de buenas intenciones, muy democrático y loable pero poco realista. 

6. La comunicación que propone el doctorando es transparente, cercana, asertiva, autocrítica y enemiga de la mentira y del insulto. Practicar esta fórmula, además de ser beneficiosa para el ciudadano, y, por tanto, para la democracia, es positiva y da réditos electorales a los partidos. Los ciudadanos están hartos de que les mientan y de la crispación, hay que instaurar un nuevo lenguaje, una nueva forma de hacer política y de comunicarla. Nada de esto impide que pueda existir ni debate ni enfrentamiento político, el choque ideológico y la contraposición de opiniones es absolutamente legítimo y sano, lo que no es admisible es la mentira. No en vano, las encuestas del CIS revelan que la honradez y la integridad son las características más valoradas en un político. 

7. El lenguaje que se propone rebaja la intensidad de las formas de expresión publicitarias, del espectáculo político y de guerrilla tan propios de la campaña permanente en la que estamos inmersos. 

8. La comunicación es vehículo de la crítica pero también debe serlo de la propuesta. La transmisión de mensajes orienta al ciudadano en la compleja realidad que le rodea y le permite elegir entre las diferentes opciones partidistas en conflicto, y, al mismo tiempo, ha de servir para construir puentes entre los partidos y entre éstos y los ciudadanos. 

9. La comunicación política cívica tiene en los medios a un gran aliado pero, en modo alguno, debe interferir en la línea editorial de los mismos ni directamente con el nombramiento y destitución interesada de cargos ni mediante la compra de favores o amenazas vía publicidad. La comunicación política debe encajar que entre gobernantes y gobernados siempre habrá filtros y que, uno de ellos, es el periodismo. 

10. La comunicación política cívica no realiza una enmienda a la totalidad a lo que existe en la actualidad, pero sí propone introducir cambios que benefician a todos, por ello, emplaza a que sus principios no queden en papel mojado y sean estudiados por los partidos, políticos, asociaciones profesionales, consultores, asesores y académicos, de modo que, sin leyes de por medio, el sector se autorregule, se comprometa con un código ético y aprenda una nueva forma de comunicación que ayude a mejorar las relaciones entre gobernantes y gobernados.

Desde las elecciones autonómicas andaluzas de 2008 han pasado muchas cosas. Han nacido y adquirido un gran protagonismo e influencia partidos de nuevo cuño como Podemos y Ciudadanos, que lanzan mensajes para diferenciarse de las formaciones históricas y romper el bipartidismo; hemos asistido realmente sorprendidos, en el contexto de la crisis, a fenómenos de protesta como el 15-M que dieron la vuelta al mundo, y las redes sociales de Internet han tomado un papel muy relevante en las relaciones personales y en la forma de comunicar de los políticos. Es cierto que todo esto ha ocurrido y que ni la España ni la Andalucía de hoy son iguales a las de hace siete años, pero hay algo de vital importancia para el presente y el futuro de nuestra sociedad que no ha cambiado: la preocupación por la calidad de nuestra democracia.

En los últimos años, como hemos visto, la inquietud de los ciudadanos por las lagunas que presenta nuestro sistema democrático ha crecido. Desde la Universidad podemos y debemos dar respuesta a esta situación, de ahí que este doctorando proponga que se adopten medidas por la vía política que germinen en un gran pacto de Estado que, de verdad, regenere la vida democrática del país; por la vía mediática, se plantea que los medios hagan suya la filosofía del periodismo cívico, y, desde la vía de la comunicación, se defiende la asunción de los principios explicados en la guía de buenas prácticas de la comunicación política cívica. Todo ello permitirá mejorar las relaciones entre los gobernantes y los gobernados y disfrutar de las nuevas conquistas que nuestra democracia dibuja en su horizonte.

jueves, 12 de noviembre de 2015

El largo camino de una tesis doctoral



Después de años de estudio y mucho sacrificio, he llegado a la cima. Todos tenemos muchas montañas que subir en la vida y el pasado miércoles 11 de noviembre logré alcanzar lo más alto de una de las mías. Por fin, defendí mi tesis doctoral, y, afortunadamente, fue un éxito. Atrás quedan decenas de libros leídos, montañas de artículos, kilómetros hechos en busca de información y horas y horas de lectura, redacción y elaboración de rompecabezas. En este camino siempre he contado con el aliento de mi familia y la sabia orientación de mis directores de tesis, Francis Paniagua y Marcial García.

A los que tengáis pensado hacer una tesis doctoral, os recomiendo que lo penséis bien, es una aventura apasionante pero realmente dura, nada que ver con un máster. El doctorado va mucho más allá y exige del doctorando una gran fuerza de voluntad y un enorme ejercicio intelectual. Y sí, merece la pena, la recompensa interior es extraordinaria y abre puertas profesionales si sigues trabajando.

En breve, espero tener colgado el texto en Internet, os lo compartiré por aquí. Mientras tanto, os dejo con este breve resumen. 



'Comunicación política cívica. Reformulación de las relaciones entre gobernantes y gobernados' tiene como objeto de estudio las agendas de los ciudadanos y de los políticos y su nexo de unión con la agenda de los medios de comunicación en el contexto de la campaña electoral de las elecciones autonómicas andaluzas del 9 de marzo de 2008. La investigación propone una nueva forma de entender la comunicación política para que las relaciones entre gobernantes y gobernados sean más democráticas. El doctorando plantea la necesidad de dotar a la comunicación política de mayores dosis de civismo, de modo que esta resulte más transparente, cercana y autocrítica.

En el primer bloque de la tesis se exponen un planteamiento general, la justificación, la delimitación del trabajo, los objetivos, hipótesis y la metodología empleada en la investigación. El segundo bloque es para el marco teórico, en el que se habla de los efectos de los medios de comunicación, opinión pública, comunicación política y de la noción de civismo asociada a la misma. En el tercer bloque se ofrece el análisis de contenido realizado sobre cinco periódicos que cubrieron la campaña, para determinar la agenda de temas que manejaron los partidos políticos, se exponen los datos de las entrevistas realizadas por el doctorando a los coordinadores de campaña y se explican cuáles eran las preocupaciones de los andaluces por aquel entonces en base a las encuestas de instituciones como el CADPEA o el CIS. En este bloque, al mismo tiempo, se documenta la discusión de los resultados.

Por último, en el capítulo de conclusiones, el doctorando constata la importancia de dotar a la comunicación política de un nuevo eje vertebrador, que debe encontrar en los intereses generales de los ciudadanos. Para lograrlo, entre otras medidas, el investigador propone que los partidos políticos y gobernantes cuiden más sus agendas y el tono que emplean para acercarse a lo que los ciudadanos esperan de ellos. Se trata de una tesis que busca mejorar la democracia cambiando las relaciones entre gobernantes y gobernados por la vía de la comunicación política.

lunes, 30 de marzo de 2015

'La argumentación en la comunicación'

ACOP: "La sociedad democrática recurre sistemáticamente al debate, a la discusión, a la argumentación. Sin embargo, las técnicas que permiten convencer al otro sin violencia son poco conocidas y se enseñan poco. El autor plantea diversas cuestiones fundamentales sobre este tema. ¿Qué argumentos utilizamos normalmente? ¿Qué diferencia hay entre argumentar y seducir, entre gustar o manipular al otro? Este libro se ilustra con numerosos ejemplos tomados de situaciones cotidianas de la discusión política o del debate social. El libro también propone criterios sencillos para diferenciar entre la manipulación de las conciencias y la argumentación que respeta la libertad del público. Este paso inscribe de forma indiscutible la argumentación, surgida de la retórica clásica y de la tradición democrática, en el campo de la comunicación moderna".

sábado, 4 de octubre de 2014

El buen comunicador político


Aunque el papel de comunicador tradicionalmente está asociado a la figura del periodista, no es el único que desempeña esta función. Los políticos también lo hacen y el investigador Rafael Yanes [1] ha establecido un decálogo de principios al que deberían atenerse en el ejercicio de esta misión. Lo que debe ser una comunicación política cívica tiene una íntima relación con estos ítems:

  1. Toda comunicación política debe estar basada en el principio ético de servicio a la ciudadanía, por lo que siempre tendrá un escrupuloso respeto a la verdad.

  1. Se pueden esgrimir argumentos de duda razonable sobre un hecho cuando exista un soporte racional que lo sostenga, pero es inaceptable falsificar la realidad.

  1. El comunicador político deberá creer honestamente en el contenido de su mensaje.

  1. Los datos cuantitativos que se introduzcan en una argumentación deberán ser rigurosamente exactos.

  1. Cuando un comunicador político se refiera a su adversario, deberá hacerlo con respeto, aunque es admisible un juicio de valor sobre su actividad pública.

  1. Nunca podrá hacerse referencia a la vida privada de un rival político.

  1. Toda crítica que suponga poner en duda la honestidad de una persona deberá estar documentada con precisión.

  1. Es admisible destacar aquellos aspectos de la realidad que se consideren  favorables, al igual que desdeñar aquellos otros que no lo sean.

  1. Se evitará la utilización de recursos que apelen a la emoción de forma irracional.

  1. Es intolerable el uso de mensajes de discriminación por razón de sexo, raza o religión.
  
Salvo por el punto 8, este decálogo es un tratado de buenas intenciones difícilmente encajable en la forma de hacer política actual (o de siempre), pues presupone unos principios de extraordinaria rectitud en los políticos. El punto octavo ‘autoriza’ al comunicador a ocultar la realidad negativa que rodea al ciudadano y, eso, no parece ni ético ni cívico y no marida bien con el ítem 1, en el que Yanes aboga por “un escrupuloso respeto a la verdad”.

Yanes defiende la versión aristotélica de la persuasión para diferenciarla de la manipulación. La primera es admisible en el comunicador, pero, la segunda, no. El autor escribe: “Como en todo juicio, a ninguna parte se le debe exigir que hable en contra de sus intereses. Se le puede requerir para que no diga falsedades, pero no para que argumente en perjuicio de las posiciones que defiende. Puede callar aquellos datos que no le son favorables y destacar, incluso exageradamente, los que le convienen. Sus adversarios se encargarán de completar la información al ciudadano, que es el jurado que dictamina con la sentencia final en las urnas. La persuasión es útil y necesaria, y sin ella no es posible entender al debate político. (…) la defensa de la persuasión en la comunicación política de un estado democrático debe estar siempre basada en la tesis aristotélica”. 

En esta misma línea Yanes explica que “el receptor de un mensaje político pone en marcha de forma inmediata los mecanismos de defensa que utiliza cuando se encuentra ante un anuncio publicitario. Lo percibe sabiendo que es sólo una parte de la verdad, y lo acepta como tal. Atiende a todos los mensajes y saca sus propias conclusiones. Toda esa pluralidad de comunicaciones persuasivas de los políticos constituye la esencia de una sociedad democrática”.


[1] YANES, R., "Límites éticos del mensaje persuasivo en la comunicación política", en ZER, vol. 112006, p. 68. http://www.ehu.es/zer/hemeroteca/pdfs/zer20-03-yanes.pdf

domingo, 3 de noviembre de 2013

Entrevista con Gloria Ostos, socia directora de OstosSola

"Es posible ganar elecciones 
y gobernar sin mentir"


Gloria Ostos.


Juan D. Sánchez. Junto con Antonio Sola, Gloria Ostos es socia directora de OstosSola, una compañía de marketing político y social con presencia en quince países de América Latina y Europa. Tras más de diez años de trabajo, la experiencia de este grupo consultor en el ámbito de las campañas electorales es toda una referencia internacional. Os invito a conocer algunas reflexiones de Gloria Ostos sobre temas clave del mundo de la consultoría.



Juan Diego: ¿Qué puede aportar el neuromarketing al mundo de las campañas? 

Gloria Ostos: Los avances en los estudios de biología y neurociencia han ayudado al marketing a conocer cómo reacciona el ser humano ante determinados estímulos. El mundo avanza hacia la cualificación de las emociones y el neuromarketing nos permite analizar conceptos y tradiciones de las palabras mediante las respuestas emocionales que tienen las personas ante estímulos externos. El neuromarketing es un avance muy importante para la investigación dentro de las campañas electorales convirtiéndose en una herramienta de investigación previa al diseño de la estrategia de comunicación. Por ejemplo, teniendo en cuenta que el voto es un acto emocional, —demostración de confianza hacia un candidato—, el neuromarketing nos permite investigar a profundidad las diferencias entre lo que un encuestado dice y lo que realmente está pensando o sintiendo. 

JD.: ¿Qué indicación profesional daría desde el punto de vista de la comunicación a un gobierno que atravesase una situación como el español?

GO.: Debemos diferenciar el manejo de la comunicación  en una crisis puntual de la gestión de todo un periodo de crisis, que es lo que ha sucedido en el caso de España. Si la mala situación perdura, lo primero es comunicar no solo qué medidas se van a adoptar sino el por qué se toman esas disposiciones, llamando al esfuerzo común. Comunicar en tiempo de crisis no es fácil, sin embargo, se puede reforzar el posicionamiento del Gobierno si se cumplen dos condiciones básicas de la comunicación de crisis. Primero, el silencio no es un  buen aliado. Los ciudadanos quieren respuestas y esperan que sus gobernantes sepan darles soluciones convincentes a su situación. Segundo, la ciudadanía espera que los gobernantes sean uno más, no alguien con más privilegios. Por ende, la actitud y ejemplo de austeridad de las políticas de un Gobierno deben ser coherentes con la situación que atraviesa el país. 

JD.: ¿Ve necesaria una comunicación política más cívica, más cercana al ciudadano? ¿Cuáles deberían ser sus principios?

GO.: Se está produciendo un  cambio  importante en la democratización de la información. Hace pocos años, el modelo de circulación de la información era unilateral y la máxima expresión de opinión pública se reflejaba cada cuatro años en la emisión del voto. En la actualidad, la bidireccionalidad de la información es el nuevo modelo de comunicación entre mandantes y ciudadanos. Es decir, el ciudadano actúa como receptor de la información pero también como emisor de la misma mediante los medios que tiene a su alcance, medios online, redes sociales, manifestaciones, etc. Actualmente las sociedades están movilizadas permanentemente y manifiestan su opinión todo el tiempo, juzgando las decisiones de sus gobernantes. Los últimos estudios definen a esta sociedad informada, movilizada y demandante como ‘crowd’.

En OstosSola, tenemos claro que una ciudadanía participativa es un signo de salud democrática. Cuanta más participación y más demanda de participación exista por parte de la sociedad, mejor para todos, incluso para los políticos, ya que así tienen un mecanismo directo de conocer lo que desea la sociedad. Ahora, los políticos deben capitalizar esas movilizaciones escuchando las demandas de la gente. Por eso, el principio fundamental de una comunicación bidireccional debe ser que tanto emisor como receptor tengan en cuenta las opiniones de unos y otros. 

JD.: ¿Cree que es posible ganar unas elecciones y gobernar sin mentir? ¿Se admiten las mentiras piadosas en el mundo de la consultoría? 

GO.: Sí, es posible ganar elecciones y gobernar sin mentir. Es la base de la política, tal y como señalaba Max Weber: “El político debe tener: amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; mesura en sus actuaciones”, lo demás sobra. Por otra parte, no se pueden admitir mentiras. La mentira nunca es rentable y siempre “pasa factura” a corto o mediano plazo. En OstosSola, creemos firmemente en los líderes responsables que tienen proyectos para mejorar la vida de los ciudadanos y que los van a cumplir. 

JD.: ¿Qué ha convertido a OstosSola en una empresa líder en el sector? 

GO.: Creer en lo que hacemos. En OstosSola, estamos convencidos que el trabajo que hemos realizado, durante más de once años, ayuda a construir un mundo mejor incentivando la salud democrática de los países mediante la participación ciudadana. Con proyectos en más de quince países de América Latina y Europa, la adaptabilidad y experiencia, son dos factores determinantes al momento de hacer de OstosSola una consultora líder en la generación de estrategias de comunicación políticas, sociales y empresariales. 

JD.: ¿Cuáles son las fases de trabajo esenciales que siguen para ejecutar una campaña electoral exitosa?

GO.: OstosSola trabaja con una metodología propia probada durante más de once años en más de quince países en América Latina y Europa. Somos la primera compañía certificada en Estrategia de Marketing Político y Social (Madrid) lo cual da certeza a nuestros clientes y al equipo. Las ventajas de tener datos cuantificables permiten evaluar el procedimiento que se realiza en cada campaña para alcanzar los objetivos alcanzados.

Una vez definidos los objetivos con nuestros clientes, nos basamos en tres fases de trabajo: análisis, estrategia e implementación. De esta manera, cabe recordar que, lo que no se mide, no se puede mejorar. Por eso, como primer paso de una campaña exitosa se encuentra la investigación y análisis de datos estratégicos, el segundo paso es la generación de una estrategia creativa que se adapte al contexto y, por último, una rigurosa disciplina para desarrollar la estrategia; no es útil una estrategia plasmada en papel que no se aplica. El respeto a estos tres pasos es la clave para desarrollar una campaña que cumpla los objetivos planteados.

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- Más de una década de trayectoria de OstosSola.